Las opciones que hay para la incontinencia fecal – Entrevista al Dr. Reyes

El doctor Juan Carlos Reyes es un coloproctólogo egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Lleva cerca de 10 años trabajando en una práctica privada en la que trata pacientes con diversos tipos de afecciones en el piso pélvico, entre las que se encuentra la incontinencia fecal. Lo entrevistamos para aprender un poco más acerca de las opciones de tratamiento para esa condición, las opciones que tienen sus pacientes y lo más importante que pueden hacer para encontrar solución.

Lo primero que se encuentra es el problema que tienen muchos pacientes para hablar sobre su incontinencia fecal ¿Usted cómo aborda ese tema tan difícil con ellos?

Lo primero que deben saber es que no son los únicos. Muchos sienten que es un problema individual y que debe haber muy pocas personas que lo presentan, pero hay que enseñarles que no. No están solos. Hay una comunidad de gente que tiene sus mismos problemas, algunos son más severos que otros, y hay personas que están dispuestos a ayudarlos.

Algunos pacientes van por otras cosas, como por ejemplo una diarrea crónica. A ellos unos les pregunta cómo van con el control de sus deposiciones, pero omiten la pregunta. Creen que su condición hace parte de su diarrea, por lo que es importante hacer una evaluación coloproctológica. Así se sabe cómo están, y de acuerdo con ello se puede enfocar el tratamiento a incontinencia. Yo les enseño que tenemos opciones para eso.

¿El problema es solo de vergüenza o también se trata de desinformación?

Las dos cosas. Muchos creen que hace parte de su vida, que hace parte del crecimiento y consecuencia del tener hijos o hijas con partos difíciles; y que por eso ya se debe vivir con eso. Esa es la parte de la desinformación. Por otro lado, se encuentra que hablar de eso con cualquier persona, así sea médico, es difícil. Por eso uno tiene que promover esa comunicación con el paciente, directamente.

Y una vez es diagnosticado con Incontinencia Fecal ¿Qué cambios en el estilo de vida (dieta, ejercicio, etc.) se le recomienda al paciente?

Primero hay que empezar por las evaluaciones que les hacemos, que son unos estudios básicos que casi siempre se realizan. El paciente debe corregir la dieta, a veces se le recetan unos medicamentos, a veces se complementa con suplementos de fibra y formadores de bolo fecal. Muchos pacientes, un porcentaje importante, mejoran solo con esto. A los que no responden a estos tratamientos se le deben realizar más estudios. Puede que sea necesario realizar terapias mucho más avanzadas y otros estudios o medicamentos para identificar cuál es su problema.

¿Cuál es la preocupación más frecuente de sus pacientes?

Su vida social. El paciente deja de salir, deja de ir a reuniones, deja de ir a la calle, de hacer sus cosas diarias por el temor a los accidentes, por lo difícil que es usar pañales y asumir su problema socialmente. Tener un accidente en un lugar público es muy agresivo para la vida personal de un paciente. Para muchos también su vida de pareja es una preocupación. Prefieren evitar cualquier tipo de contacto con su pareja porque no quieren tener ningún tipo de problemas con ellos.

¿Cómo se empieza a lidiar con esos problemas?

En la medida que el paciente se da cuenta que está acompañado y tiene opciones su percepción de su enfermedad mejora y eso hace que mejore. También ayuda cuando siente que va mejorando con el tratamiento progresivamente y que alguien se interese en lo que les pasa. El paciente mismo va tomando una posición mucho más activa frente a su enfermedad y acepta que aún tiene mucha posibilidad.

¿En qué población y edades es más común la incontinencia fecal?

Es frecuente en mujeres mayores de 40 años, porque está relacionado muy directamente con la parte obstétrica. Pero si uno mira una población muy específica, hombres mayores de 60 años, casi no consultan por eso. Los pacientes que han tenido cirugías de próstata, cirugías de recto, o que presentan neuropatías por otras cosas como diabetes son poblaciones que no hablan mucho sobre eso, pero son subdiagnosticados. Es más frecuente en mujeres que en hombres, aunque en la segunda población hay un grupo subdiagnosticado.

¿Existe alguna división que clasifique la incontinencia fecal como aguda o grave?

Si hay escalas de severidad que inicialmente miden cuántos accidentes tiene la persona. Pero probablemente es importante medir qué tanto impacta la incontinencia en su calidad de vida. Eso se hace más hoy en día. Hay gente que uno le pregunta cómo es su incontinencia y responde que mancha todos los días un poquito pero no es un problema para ellas. Pero hay otras personas, que dicen que no hacen nada, no salen, porque saben que se van a manchar.

Hay gente, por ejemplo, con cargos ejecutivos o con trabajos que impliquen contacto social importante. Seguramente a esa persona un manchado, así sea muy leve, lo va a afectar de forma muy severa. Con esos pacientes uno si debe tener en cuenta severidad en cuanto a accidentes, pero también severidad en cuanto a alteración en su calidad de vida.

¿Y qué opciones hay para las personas a las que no le sirven los medicamentos?

Depende del paciente. Hay unos que tienen defectos anatómicos muy importantes y que tienen una edad menor a 50 y 55 años, para ellos posiblemente sea buena idea pensar en cirugía. Cuando no tenemos opción de hacer cirugía o cuando ya les han realizado cirugías sin obtener resultados, aparecen las demás estrategias. Los estimuladores de nervio sacro, todo lo que tiene que ver con electrofisiología, son una última alternativa para algunos pacientes.

¿En qué consiste la neuroestimulación?

Hay dos formas de estimulación: una que es a nivel de raíces nerviosas principales de nervio sacro que son s2 s3 y s4. La otra es la estimulación de nervios periféricos, principalmente nervio tibial posterior. Son las dos estrategias principales que se tienen hoy en día. Varían dependiendo del tipo de paciente que la va recibir primero y cuál no y varían los resultados dependiendo de la condición de cada paciente.

El estimulador de nervio sacro es muy específico para ciertos problemas, el principal es la incontinencia fecal y urinaria. Pero también hay unas otras aplicaciones que venimos haciendo porque se han encontrado estudios que tienen mejoría, como constipaciones, estreñimiento crónico y pacientes que tienen una entidad que se llama síndrome de recepción baja de recto.

La terapia con estimulador de nervio tibial posterior se ha utilizado como primera línea para pacientes que tienen, por ejemplo, problemas de incontinencia.

¿Qué paciente es indicado para recibir este tipo de tratamiento?

Los que no han respondido a tratamientos previos y aquellos pacientes que ya han recibido cirugía y se sabe que no se pueden reconstruir nuevamente. Es muy difícil de primera línea decirle a un paciente: usted debe ir primero directamente al tratamiento avanzado en nuestro medio. Primero tenemos que agotar medidas previas para llegar a ello. Pero muchos pacientes de primera línea podrían ir directo a estimulador de nervio sacro. Pacientes mayores de 50 – 55 años que ya no van a recibir una cirugía, o que tienen por ejemplo antecedentes de reparaciones previas.

¿Cómo mejora la calidad de vida de los pacientes una vez son implantados?

El simple hecho de que un paciente pueda ir al baño con más tiempo. Si tiene el deseo defecatorio y ya tiene más tiempo de buscar un baño y controlarse, solo eso, ya mejora la calidad de vida del paciente dramáticamente. Si a eso le sumamos que muchos alcanzan a mejorar controlar el deseo por un tiempo prolongado hasta estar en un ambiente tranquilo y controlado, ya con eso hay una mejoría dramática en la calidad de vida.

Y por supuesto los aspectos sociales e íntimos que mencionó también mejoran…

Son pacientes que llegan a tener más confianza en salir en hacer su vida cotidiana en tener una vida sexual normal y activa. Ya no tienen temor a viajar. El solo hecho de un viaje de una hora o dos horas les generaba temor, pero una vez implantado ese temor desaparece. Gracias a eso los pacientes se sienten mucho más tranquilos y mucho más libres de hacer lo que quieren hacer.

¿Usted qué les diría a las personas que no han buscado ayuda?

Que tenemos opciones. Que siempre hay algo por hacer y que existe gente que está dedicada a arreglar este tipo de problemas, o por lo menos mejorarlos de forma significativa. Que no tengan temor a hablarlo con la gente indicada.

Si quieres aprender más acerca de incontinencia y sus tratamientos puedes leer el resto de nuestra página web, y si quieres conocer a otros pacientes como tú, puedes visitar nuestro canal de YouTube. 

By |2018-09-30T15:44:20+00:00September 30th, 2018|Sin categoría|0 Comments