La incontinencia no solo es causada por el envejecimiento

La incontinencia urinaria es un tema que siempre genera muchas dudas. Además, existe un consenso general de que éste es un aspecto, o un problema, exclusivo del sexo femenino o de determinados grupos de edad. Sin embargo, la incontinencia urinaria y sus consecuencias (depresión y aislamiento social, entre otros) pueden ocurrirle a cualquier persona sin importar el sexo y el grupo de edad.

Pérdida de orina

Diversas condiciones de salud pueden relacionarse con la pérdida de orina y no se relaciona exclusivamente con los esfuerzos. En realidad, existen dos mecanismos básicos para que ocurra pérdida urinaria:

  1. Pérdida de la eficiencia del mecanismo de continencia, generando pérdida bajo esfuerzo físico;
  2. Pérdida de la capacidad de la vejiga en almacenar orina, debido a la aparición de contracciones vesicales involuntarias (vejiga hiperactiva).

En algunas situaciones, el individuo puede presentar los dos problemas.

¿Es una consecuencia del envejecimiento?

Evaluando el contexto de las pérdidas de una manera general, se sabe que, en edades más jóvenes, las mujeres tienden a presentar más quejas urinarias que los hombres. Sin embargo, con el paso de los años, la incidencia de los síntomas aumenta en el sexo masculino, haciendo que, alrededor de la séptima década de vida, los síntomas sean equiparables en ambos sexos. Este hecho, junto a otras cuestiones culturales, trae la impresión de que la incontinencia urinaria es una consecuencia del envejecimiento y, por lo tanto, inevitable y sin tratamiento.

En realidad, lo que pasa es que, además del proceso normal de envejecimiento de la vejiga y de las estructuras pélvicas, una serie de situaciones más comunes (pero no exclusivas) de las poblaciones de más edad, también influye directamente en la incidencia del problema. La obesidad, el sedentarismo, la diabetes descompensada, el estreñimiento intestinal crónico (estreñimiento), el tabaquismo crónico y las enfermedades neurológicas como mal de Parkinson y AVC (derrame) son todos factores de riesgo para el desarrollo de síntomas urinarios, sobre todo relacionados con la vejiga hiperactiva.

Por lo tanto, la incontinencia urinaria puede ser un problema que afecta a ambos sexos y todas las edades y que no se relaciona con un único contexto clínico. Aunque la vejiga también envejece, y con ello pierde funcionalidad, la preservación de su función también depende de hábitos de vida saludables y del control adecuado de otras condiciones clínicas crónicas (por ejemplo, diabetes y constipación intestinal), que pueden influir en las quejas presentadas.

Retoma el control

Aprende más sobre otros temas aquí en nuestro blog, en nuestra página de Facebook y en el canal de YouTube. Si necesita ayuda para encontrar un especialista en su región, llene nuestro formulario para ponernos en contacto: www.retomaelcontrol.com/blog/autoevaluacion

Apoyo

Dr. Caio Cesar Cintra

Urólogo

By |2018-09-30T16:05:34+00:00September 30th, 2018|Sin categoría|0 Comments