La incontinencia debe ser tratada, no hay que sufrir en silencio – Entrevista Dr. Garrido

El Dr. Gustavo Garrido es especialista en urología, hizo su residencia en el Hospital de Clínicas. En esta entrevista nos da un panorama de la incontinencia urinaria en Argentina y los tratamientos que existen para ella.

Actualmente el Dr. Garrido es profesor adjunto de la facultad de Medicina de la Universida de Buenos Aires y jefe de la sección de disfunciones miccionales y urodinamia del Hospital de Clínicas José de San Martín. Además, trabaja en un centro privado que se llama CDU (Centro de Urología) y tiene algunas prácticas en el FLENI, un centro de rehabilitación y tratamiento de enfermedades neurológicas. Por último, es miembro de la Sociedad Argentina de Urología y de la ICS (International Continence Society). Lleva más de 25 años dedicado a la urología.

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¿Qué tan prevalente es la incontinencia urinaria en Argentina?

La incontinencia Urinaria es tan prevalente aquí en Argentina como en el resto del mundo. No somos una excepción en cuanto a la incontinencia. Cuando se hace una estadística local en Buenos Aires, aproximadamente nos dan números bastantes parecidos con el resto del mundo. Tenemos una taza de entre 17% y 20% de pacientes que padecen de algún tipo de incontinencia. Si nos vamos llevando cada vez más hacia lo local encontramos que, tanto en hombres como en mujeres, aproximadamente un 30% de los pacientes que acuden a un servicio de urología lo hacen por incontinencia, o algún síntoma asociado.

¿Qué tipos de incontinencia se presentan?

Antes que nada, debemos saber que nacemos incontinentes. Todos los seres humanos que habitamos esta Tierra hemos sido incontinentes en nuestros primeros años de vida. Con el tiempo vamos madurando neurológicamente vamos socializándonos, nos van enseñando que uno debe orinar en el lugar adecuado y en el momento adecuado. Así, aproximadamente el 99% de las personas se vuelven continentes y quedan muy pocas personas que se mantienen incontinentes a lo largo de su vida.

Después empiezan a venir los distintos eventos de nuestra vida y entonces las mujeres embarazan y así empiezan a desarrollar debilidades del piso pelviano. Esto puede producir en las mujeres, generalmente después de un parto, lo que se conoce como incontinencia urinaria de esfuerzo. Ahí se encuentra un pequeño pico de pacientes incontinentes, que desarrollan esta condición transitoriamente, y la gran mayoría logran recuperarse después de un tiempo. Lamentablemente, hay un grupo de mujeres que después de su primer, segundo o tercer hijo quedan con una incontinencia de esfuerzo. Ese tipo de incontinencia puede empeorar a la medida que pasan los años, cuando las mujeres sufren prolapsos o entren en la edad de la menopausia.

El otro tipo de incontinencia es la que se llama incontinencia de orina de urgencia. Esta es la que va precedida de un fuerte deseo de orinar. El paciente percibe que tiene su vejiga llena, y lamentablemente no llega al baño a tiempo. Está asociado a la patología que se conoce como vejiga hiperactiva. Este normalmente es un problema de envejecimiento, tanto por daños neurológicos o daños en los mismos músculos de la vejiga que ocurren con el envejecimiento. Aproximadamente, entre el 17% y 20% de la población, padece de incontinencia de orina de urgencia o vejiga hiperactiva.

¿Cuáles son las barreras culturales para tratar la incontinencia?

Hay muchas barreras culturales. Unos pacientes dicen que piensan que es normal, que se debe a la vejez, otros dicen que no sabían que existían médicos dedicados a la incontinencia y en algunos casos hay pacientes que dicen que sus médicos les indicaban que es normal para su edad y que se tranquilicen. La realidad es que la incontinencia es altamente prevalente y está subdiagnosticada. Los pacientes sufren por culpa de ella.

¿Y usted diría que es un problema sobre todo de vergüenza o de desinformación?

De desinformación. Hemos encontrado pacientes a los que les da vergüenza, pero la mayoría de los pacientes están desinformados.

¿Además de los problemas urinarios, qué otra consecuencia tiene la incontinencia?

Un paciente incontinente empieza a modificar sus hábitos de vida diaria, empieza vestirse con ropas oscuras, los pacientes no quieren obviamente ver que su ropa está manchada. Eligen pantalones amplios por si usan algún tipo de pañal, paño o protector para que no se vea. Además, los pacientes sienten que tienen olor entonces, empiezan a inhibirse en sus relaciones sociales: dejan de visitar a amigos o familiares, dejan de ir al cine, etc.

Muchas veces las mujeres que son más jóvenes y les gusta cuidar su cuerpo, dejan de ir al gimnasio o a la piscina. Cuando esto tala en los pacientes, ellos empiezan a modificar varios aspectos de su vida. Los pacientes empiezan a hacer mapas de baños, con los que saben dónde hay un baño cuando tienen que hacer un trayecto en la ciudad. Ellos también hacen algo que se conoce como micción defensiva, que consiste en ir al baño antes, por si las dudas, como lo hacemos todos cuando vamos a subir a un auto o hacer un viaje largo. A veces esto se puede volver más grave porque pueden empezar a restringir líquidos. A las 4 o 5 de la tarde ya suspenden toda ingesta de líquidos pues no quieren mojarse durante la noche. Ahí pueden empezar problemas de deshidratación. Entonces, los cambios en la vida son múltiples y van desde lo habitual, hasta hacer cambios en la vida que pueden atentar contra la salud de los pacientes.

¿Y qué cambios en la dieta se recomiendan?

Es tradicional que los médicos le pedimos a nuestros pacientes que restrinjan los irritantes. Generalmente, estos son el café, la comida picante o el alcohol. En realidad, no está tan demostrado que el café es un irritante, todos tomamos café y la verdad es que no nos irrita tanto. Si les diría a los pacientes que las comidas muy picantes pueden llegar a afectar si hay una afección en la vejiga pero en general no restringimos dieta, le decimos a los pacientes que traten de tomar agua libremente.

También hay que hay una creencia, sobre todo en mujeres, de que se debe tomar mucha agua para hidratarse o mantener el cutis hidratado, entonces toman agua en exceso. Eso tampoco es bueno, porque estamos forzando mucho a la vejiga. Entonces yo le digo a todos los pacientes que para eso el organismo inventó la sed. Tomen líquidos si tienen sed, no se estén sobre hidratando.

¿Y qué otros cambios en el estilo de video pueden ser beneficiosos?

Los cambios en el estilo de vida son importantes. Los ejercicios de piso pelviano, que promueven el fortalecimiento de la musculatura del periné, del piso pelviano dan muy buenos resultados en pacientes con incontinencia de esfuerzo. No tanto en pacientes con incontinencia de urgencia, pero sí hace parte de la primera línea de tratamiento.

¿Cuál es la segunda línea de tratamiento?

La segunda línea de tratamiento son los fármacos anticolinérgicos o anti muscarínicos, los cuales son excelentes, dan muy buena respuesta. Gran mayoría de pacientes responden muy bien, pero generan efectos adversos como constipación, boca seca, entre otros, y no se les puede dar a ancianos porque también trae trastornos cognitivos y eso implica un peligro. No son tratamientos curativos, son tratamientos que van a mejorar el problema, se sentirán bien, pero deben tomarlos por toda la vida. Esto genera que muchos pacientes los abandonen. La tasa de abandono de las terapias orales es muy alta: solo entre 20 y 30% de los pacientes siguen tomando la medicación, o sea 70% de los pacientes la abandonan y la gran mayoría lo hacen por los efectos adversos.

La tasa de abandono es tan alta también porque nadie muere de incontinencia. Un paciente hipertenso, por ejemplo, no abandona su tratamiento porque sabe que si no toma su remedio puede amanecer con un accidente cerebrovascular o sin poder hablar. Ese tipo de tratamiento tiene mucha adherencia, obviamente, a diferencia de los tratamientos de incontinencia que no es mortal.

¿Cuál es la tercera línea de tratamiento?

Las terceras líneas de tratamientos incluyen la inyección de toxina botulínica y la neuromodulación sacra y la neuromodulación del nervio tibial posterior. Tenemos generalmente pacientes que acuden a la consulta que ya hicieron tratamientos conductuales porque intuitivamente cualquier persona sabe que, si orina encima, tiene que restringir líquidos, ir al baño defensivamente y va mapeando los baños. También ya han probado la medicación y se constipan. Entonces rápidamente ofrecemos la tercera la línea de tratamiento. Cualquier de las tres opciones de tratamiento son muy efectivas, pero tienen sus pros y contras.

La toxina botulínica, es rápida, es efectiva, pero el efecto se agota aproximadamente cada nueve meses. Se hace a través de un procedimiento endoscópico, entonces se coloca un aparatito adentro de la vía urinaria para inyectar la toxina botulínica. Algunos pacientes no quieren ese tratamiento, pues los agota tener que realizar el procedimiento cada 9 meses.

La neuromodulación, la segunda opción, se divide en dos: la tibial posterior y la sacra. La primera consiste en colocar una aguja en el tobillo del pie y con estímulos eléctricos se logra neuromodular, es decir, un control de la vejiga. Lo bueno de este tratamiento es que sencillo, es mínimamente invasivo, se hace a través de un procedimiento ambulatorio.

La última opción, que es la neuromodulación sacra, consiste en colocar un electrodo en las raíces sacras. Con un estímulo eléctrico se logra controlar la incontinencia. La verdad, el paciente es el que decide y hay gente para todo. Hay unos que prefieren la acupuntura, entonces elijen la estimulación del nervio tibial posterior, otros prefieren la neuromodulación sacra cuando quieren un tratamiento más definitivo.

¿Cuál es el impacto de los tratamientos avanzados?

Cuanto peor está el paciente más se ve una mejoría. Si el paciente no podía asistir a un cine y de repente puede ir a cine está feliz. Los pacientes que llegan a una tercera línea de tratamiento son pacientes que tienen una incontinencia muy grave. La mejoría es absoluta y los pacientes se encuentran muy agradecidos.

¿Qué les diría a los pacientes que tienen incontinencia y nos han buscado ayuda?

Primero, que la incontinencia es una enfermedad. La incontinencia debe ser tratada, no hay que sufrir en silencio. Este es un padecimiento donde los pacientes se avergüenzan y no le cuentan ni a sus amigos ni a su familia. No hay que sufrir en silencio, hay que buscar a un médico que se dedique a esto, ya sea urólogo, ginecólogo, un geriatra o médico clínico. Cualquiera que pueda ayudarlos. Si el médico que está al frente le resta importancia, pueden buscar a alguien que los escuche. Esto si tiene solución y merece la pena volver a vivir plenamente la vida.

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By |2018-09-30T16:11:44+00:00September 30th, 2018|Sin categoría|0 Comments