Tengo incontinencia por una infección viral: la historia de Carlos

 

Mi nombre es Carlos Marín, tengo 41 años, vivo en la Ciudad de México y me dedico a la gastronomía (soy chef). Hace 3 años tuve una infección viral, debido al estado en el que me encontraba me indujeron a un estado de coma por unos días, estuve hospitalizado aproximadamente un mes y fue hasta el año que el neurólogo me dio de alta. Debido a la infección tuve como secuela la incontinencia urinaria, ya que se dañó la conexión del cerebro a mi vejiga, por lo que presenté problemas en el piso pélvico. Tenía dificultad para poder orinar, me tardaba mucho, y me paraba más de 12 veces por la noche al baño o casi cada 20min. Mi vejiga no llegaba a su máxima capacidad, por lo que a cada momento tenía la señal de querer orinar. Tuve temor de perder mi trabajo, por la necesidad constante de tener que ir al baño.

Acudí con varios urólogos, pero ninguno logro diagnosticar ni resolver mi problema, hasta que mi neurólogo me recomendó con el Dr. Luis Mendoza Álvarez. El Dr. Mendoza desde un inicio me realizo una evaluación muy meticulosa y comenzó a tratarme por pasos, desde el tratamiento más conservador con medicamentos, hasta llegar a la inyección de toxina botulínica, la cual no obtuvo buenos resultados ya que el alivio de los síntomas no dura más de 6 meses. Por lo que optamos por la neuromodulación sacra, iniciando con una fase de prueba con la que obtuve buenos resultados y continuamos con la siguiente fase donde me implantaron el dispositivo de manera permanente. El procedimiento fue rápido y sin complicaciones. Al inicio, tenía temor de que el dispositivo se dañara debido a las altas temperaturas que se manejan en la cocina donde trabajo, pero no he tenido ningún problema. Ya que el dispositivo no tiene interferencia con esto, al contrario, ya puedo realizar mi trabajo con mayor seguridad sin tener que salir al baño tantas veces.

Tarde un tiempo en acostumbrarme al dispositivo, tuve un poco de dolor y al inicio percibía la estimulación, pero ahora ya no la siento, mi cuerpo se acostumbró. Ya tengo un año con el dispositivo y puedo decir que mejoro por completo mi calidad de vida y la de mi familia, quienes han sido un gran soporte en todo este tiempo.

¡El alivio de mis síntomas ha sido por encima del 85%! Por lo que a otros pacientes yo les diría que, si están pensando en la neuromodulación sacra, no lo duden, funciona realmente, hasta la vida sexual mejora. ¡Busquen a un médico capacitado como el Dr. Mendoza, por ahora, no hay otra opción mejor que probar la neuromodulación sacra!

 

Este es un testimonio real de un paciente que compartió su historia con la Comunidad de Retoma el Control. Si quieres aprender más acerca de la Incontinencia y sus tratamientos puedes visitar nuestra página web  y agendar una cita con el Dr. Mendoza o alguno de los especialistas de nuestra red.